Ritual del huevo para limpieza

Ritual del huevo para limpieza

El ritual del huevo para limpieza es uno de los más antiguos que se conocen en magia blanca, a pesar de haber evolucionado a través de los años y las generaciones de hechiceros que lo han ido transmitiendo, sigue conservando su esencia y realización. Dentro de los rituales de limpieza, se le conoce como de los más efectivos y fuertes.

ritual del huevo para limpieza

Para la realización de este hechizo se recomienda la presencia de un ritualista o hechicero experto en magia blanca, ya que además de realizarlo, se interpreta el resultado del huevo. A pesar de esto, muchas personas lo realizan de manera casera para intentar eliminar aquellas malas energías o vibraciones que les afectan en la consecución de sus metas, en la relación de pareja, trabajo etcétera. Muchos testimonios favorables con respecto al resultado del ritual del huevo para limpieza, lo hacen cada vez mas popular.

Los materiales necesarios para su elaboración son, un huevo fresco, un bol grande con agua bendita, el agua bendita se puede conseguir en una iglesia, también es necesario sal gorda marina natural sin refinar ni procesar, se puede comprar en herbolarios o tiendas ecológicas, y por último una vela blanca cilíndrica de tamaño medio o grande.




Realización del ritual del huevo para limpieza

Una vez dispongamos de todos los materiales, nos situaremos en una habitación de la casa donde nos encontremos cómodos y relajados. Encendemos la vela con cerilla de madera, evitar siempre usar mecheros, una vez prendida se la dejará que se consuma por si sola y que esté presente en la realización del ritual del huevo para limpieza. Cogeremos el huevo y lo iremos pasando despacio, desde la cabeza hasta los pies por todo el cuerpo, brazos, hombros, pecho, espalda, piernas, mientras visualizamos como el huevo va arrastrando toda la negatividad y la va atrapando, este proceso debe llevar el tiempo que cada uno necesite.

Se pueden rezar padres nuestros mientras se realiza la acción del huevo por el cuerpo, o en voz alta ir diciendo frases como, “que se vaya todo el mal de mi cuerpo y no vuelva”, o “con este huevo arrastro todo lo negativo y dejo paso a lo positivo”. Un avez finalizado el proceso de pasar el huevo, los cascaremos en el bol con agua, dejando que tanto la yema como la clara se esparzan por el agua formando figuras, estas figuras se deben interpretar por un profesional, ya que en las figuras o formas que aparezcan, está la respuesta a la negatividad o mal de ojo.




Acto seguido le añadimos un puñado de sal gorda marina y arrojamos todo el contenido del bol al inodoro, tirando de la cadena para que el agua se lo lleve todo alejándolo de nosotros. El ritual del huevo para limpieza queda concluido, si da resultado en un plazo inferior a 7 días debemos notar cambios. Este ritual es aconsejable realizarlo una vez al año, para iniciar el año con buena energía y eliminar todo lo acumulado.

Ritual del huevo para limpieza mal de ojo

El ritual del huevo para limpieza mal de ojo, se utiliza para distintas situaciones, pero en casos de mal de ojo ocasionados por envidias de terceras personas, es muy efectivo y suele dar resultados de manera fulminante. Este ritual del huevo para limpieza no tienen ningún efecto negativo sobre nadie, como tampoco ofrece resultados secundarios. Se recomienda realizarlo al finalizar cada año, en la noche del 31 de diciembre o en la noche de San Juan, ya que son noches con una carga esotérica y energética, que favorecen y potencian este ritual.




Ritual del huevo para limpieza malas energías

También se realiza el ritual del huevo para limpieza malas energías, ya que es un trabajo encaminado a eliminar todo aquello que está afectando negativamente a nuestra vida diaria, y energías negativas que vamos acumulando a lo largo del tiempo. Si este ritual del huevo para limpieza no diera resultado en los 10 días siguientes a su realización, se puede repetir una segunda vez, pero si en la segunda tampoco se viera resultado, es conveniente dejar pasar un plazo que oscile entre los 2 y 3 meses, antes de volver a repetirlo.